jueves, 17 de febrero de 2011

El Nuevo Nacimiento

Disertación pronunciada por Billy Graham en laUniversidad de Cambridge en el año 1961.

Una de las más sorprendentes afirmaciones salidas de los labios de Jesucristo fueron estas palabras que dirigió al sabio Nicodemo: “El que no naciere otra vez no puede ver el reino de Dios”(Juan 3:3).

Si Jesús hubiera dicho: “A menos que usted, Nicodemo, nazca otra vez”, podríamos considerar que la afirmación no viene al caso, que fue una afirmación dirigida a un individuo y que no tiene aplicación general. Pero Jesús dijo “el que no naciere”, lo que indica cualquier hombre, en cualquier lugar, en cualquier tiempo.

Algunas personas prefieren creer que el nuevo nacimiento es un requisito para entrar al cielo que Dios pone solamente a las personas incultas. Pero Jesús no dijo: “El hombre malo que no naciere otra vez”. El dijo: “El que no naciere otra vez”. En verdad, Cristo dirigió estas palabras a un hombre muy respetado, a Nicodemo. Nicodemo era fariseo, miembro de la secta más estricta de los judíos.

No solamente era miembro de esta secta, sino que era oficial de ella, miembro del cuerpo de los gobernantes de los judíos. Esto quiere decir que él satisfacía las exigencias culturales, físicas y religiosas de su tiempo.

Nicodemo practicaba fielmente su religión: ayunaba, guardaba el sábado, oraba, diezmaba y creía firmemente en las Santas Escrituras. En nuestros tiempos sería un miembro respetable de cualquier iglesia. En cuanto a la cultura y la etiqueta, se portaba correctamente. Era la personificación del decoro. Sin embargo, Jesús incluyó a Nicodemo cuando le dijo: “El que no naciere otra vez no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3).

Nicodemo no demoró en hacer la pregunta que muchos me han dirigido también a mí: “¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo?” No le interesaba tanto el nuevo nacimiento como la manera en que se realizaba. Quiso mirar el asunto objetivamente más que subjetivamente. Preguntó: “¿Cómo puede el hombre…? Más bien que ”¿Cómo puedo yo…?” Prefería discutir el nuevo nacimiento más que experimentarlo.

Hay muchas personas hoy en día que insisten en entrar en el reino de Dios por medio de la cabeza antes que por medio del corazón. Insisten en estar convencidos antes de convertirse. No deseo desalentar al que sinceramente busca la verdad. Invitamos a que se proceda a la investigación. Pero con frecuencia, el hombre que pone en tela de juicio todo lo que Jesucristo ha dicho, está procurando evitar la verdad más que descubrirla.

Si usted tiene que entender toda la técnica de la radio, antes de sintonizarla, probablemente nunca llegará a escucharla. Si usted espera hasta entender perfectamente la técnica de la televisión es probable que nunca va a ver un programa en ella. Si usted se niega a viajar en un avión sin antes tener una licencia de piloto y saber todo lo que hay que saber en cuanto a sus motores, sus instrumentos, etc., es muy probable que nunca hará el viaje.

Se ve que el nuevo nacimiento no es algo que usted pueda hacer por sí mismo… es algo que tiene que ser hecho por Dios. La parte que a usted le corresponde es la de creer y recibir, más que comprender y hacer. ¿Le parece muy extraño esto? Cada día permitimos que otros hagan por nosotros lo que no podemos hacer nosotros mismos y no hay necesidad de que entendamos cómo se hacen estas cosas.

Por ejemplo, usted necesita una operación quirúrgica.

¿Qué hace? Primeramente acepta el diagnóstico de su médico. Luego se pone en manos de su cirujano sin reserva. ¿En qué forma lo beneficiaría saber precisamente cómo el cirujano va a operar? ¿Le ayudaría a usted recibir un anestésico local para poder mirar al cirujano durante la operación y darle consejos?

Por supuesto que esto serviría para estorbar, más que para ayudar. Si usted está enfermo, lo sabe y busca ayuda de una persona que es capaz de ayudarlo; pone usted su caso en las manos de ella. Ella hace por usted lo que usted no puede hacer por sí mismo.

La objeción que hacen con más frecuencia en cuanto al nuevo nacimiento es la presencia del elemento misterioso. “¿CÓMO PUEDEN SER ESTAS COSAS?” me preguntan. “¿Cómo puedo creer algo que no entiendo? me preguntó un estudiante. Naturalmente el estudiante razona dentro del contexto de libros de texto y de pruebas; pero debe saber que la vida no puede limitarse a libros y a pruebas, a fórmulas y ecuaciones.

¿Cómo se demostraría en el laboratorio el amor de una madre? El amor no es tangible pero es real. En cierto sentido es etéreo, pero es una cosa que podemos experimentar y sabemos que existe.

¿Cómo probaría usted que la esperanza existe eternamente en el corazón humano? ¿Se puede realmente demostrar por medio de las leyes de la ciencia que tal cosa como la esperanza humana existe? Yo lo dudo. Sin embargo la esperanza es un esfuerzo que impulsa a la industria, edifica naciones y vivifica la raza humana.

Este elemento de misterio existe en toda la vida. Quién puede explicar cuál existió primero: ¿el huevo o la gallina? ¿Quién puede explicar el milagro de la vida física? Ni el más sabio especialista en obstetricia puede hacer que sea racional el milagro del nacimiento físico. Éste es algo que podemos aceptar como real pero incomprensible.

La vida no se presta para conformarse a las pequeñas matrices de nuestro raciocinio limitado. En el “libro de la vida” no se encuentran las contestaciones a todas las preguntas y problemas en la parte final, como sucede en un libro de texto de aritmética, por ejemplo.

“El que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). La vida consiste en una serie de renacimientos y nuevos despertares.

La niña que hace poco jugaba con sus muñecas un día cruza el umbral de la pubertad y experimenta un nuevo nacimiento. Su atención pasa de las muñecas a los jovencitos. La naturaleza ha obrado un cambio en ella, la ha transformado.

Ella cambia en apariencia, cambian sus deseos, y también cambian sus compañeros. Un milagro, dice usted. Sí, pero es un milagro perfecto y natural. Ella pasa, casi en un instante, del reino de la niñez al reino de la juventud.

Conozco a un soltero que por muchos años vivía encerrado en un cascarón de egoísmo.

A él no le importaban ni su apariencia ni sus modales. Pero un día se enamoró de una señorita muy hermosa. De repente comenzó a ponerse corbata y a enviar a planchar sus ropas con frecuencia. Compró un automóvil y un traje nuevo. Sus amigos comenzaron a preguntarse: “¿Qué pasa con Tomás?” Pues Tomás había descubierto el reino del romance; había experimentado un nuevo nacimiento.

¿No es maravilloso observar a otros cuando están experimentando estos períodos de despertamiento? Ese joven que deja de soñar y se dedica a conseguir una educación, esa víctima del alcoholismo que de repente se da cuenta de su condición y vuelve a poner sus pies en el camino de la sobriedad y la decencia, el holgazán que se esfuerza por hacerse digno de ser llamado hombre… todas estas personas descubren un reino que vale la pena conseguir mediante cierta clase de renacimiento.

La naturaleza está repleta de ejemplos maravillosos del nuevo nacimiento. Cada ejemplo es una maravilla, contiene su elemento misterioso.

Consideremos a la insignificante oruga; toda su fama se limita al hecho de que a un tractor se le dio el nombre de tractor oruga. Parece que su vida es vacía e inútil. Vive amenazada por hombres, bestias y aves. Pero un día este animal inútil trepa a un árbol y la naturaleza lo envuelve con un vestido fibroso.

Duerme, y en unas cuantas semanas el vestido fibroso estalla y de este capullo de oruga sale una nueva criatura alada, hermosa, resplandeciente. “Las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17b). Esta nueva criatura en forma de mariposa vuela de una flor a otra muy por arriba de los peligros que antes la amenazaban cuando era oruga.

El mundo natural está lleno de analogías del nacimiento espiritual. Todas hablan elocuentemente al hombre, quien por su naturaleza, se inclina al mal, y le dicen que está a su alcance una vida superior, mejor, triunfante. La Biblia dice: “Tú le hiciste un poco menor que los ángeles, coronástele de gloria y de honra” (Hebreos 2:7a).

Mire al hombre normal y verá que padece de algún mal: está desalentado e infeliz, su conciencia lo azota; está mutilado por la pasión y dominado por el egoísmo; es poco amistoso y hostil; confuso, deprimido y miserable… ¿Es ésta la criatura de la cual la Biblia dice: “Tú le hiciste un poco menor que los ángeles; coronástele de gloria y de honra”? ¡El hombre, nos parece, no tiene gloria y muy poco honor! ¡Algo no anda bien!

Un joven dominado por la lujuria me dijo recientemente: Supongo que nací en el mal. Le repuse: Si señor, todos nosotros nacimos pecadores… por eso Jesucristo dijo: “Os es necesario nacer otra vez”.

La vida nueva que vino a la niña, al soltero y a la oruga, es resultado de la ley natural. Pero el nacimiento espiritual al cual Jesús se refirió, es diferente, al menos en un aspecto: no es una cosa que el hombre forzosamente tenga que aceptar como consecuencia de eventos naturales. Sí, para recibir el nuevo nacimiento, usted tendrá que quererlo.

El hombre, por su propia voluntad, se apartó de Dios. Si vuelve a Dios, tendrá que hacerlo por una decisión deliberada, por un acto de su voluntad. Dios ya ha hecho su parte para que usted pueda experimentar el nuevo nacimiento, pero hay una cosa que él no quiere forzar… la voluntad de usted. Él le ofrece a usted una vida nueva, pero no lo obliga a usted a aceptarla.

A los millones de personas que todavía no han creído y aceptado la vida que Cristo, con sincera compasión, quiere darles, él les dice: “Y no queréis venir a mí, para que tengáis vida” (Juan 5:40).

En el último libro de la Biblia el espíritu de Dios aboga por un rendimiento de la voluntad, porque de este punto depende nuestro destino eterno. “… y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” (Apocalipsis 22:17 R.V.R.).

Cristo vivió, murió y volvió a vivir. Estos hechos están suficientemente establecidos. En las palabras del apóstol Juan: “En él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres” (Juan 1:4). Resulta ésta, una afirmación que ha sido verificada en la experiencia y en la historia de la humanidad.

En la Catedral de San Pablo en Londres, hay un cuadro pintado por Holman Hunt que se titula “Cristo, la Luz del Mundo” y que representa a Jesús esperando ante una puerta. Poco después de realizado este cuadro, un crítico llamó la atención del artista sobre el hecho de que no había nada con qué abrir la puerta en la parte exterior. “Lo pinté así a propósito” le respondió el artista, “pues la puerta no se abre sino desde adentro”.


viernes, 11 de febrero de 2011

PRIMER CULTO EN DULCE PRESENCIA

Estas son las imágenes de nuestro primer culto en nuestra IGLESIA, a pesar de que era el primero pero se sintió la mano de Dios solo crean en esto Dios tiene algo grade para DULCE PRESENCIA y que bendición que sea Usulutan testigo de lo que Dios va hacer aquí les dejo algunas Imágenes de este DÍA

El Ministerio de Alabanza ministrando la adoración al gran REY!!



En esta imagen podemos ver que la Iglesia esta adorando al Rey y Señor de nuestras vidas



martes, 8 de febrero de 2011

Como alcanzar los sueños de Dios.

Hay sueños que provienen del corazón de Dios y hay sueños nuestros. Los sueños nuestros pueden ser alcanzados a través de nuestra capacidad humana, a través de nuestros recursos e influencia. Los sueños de Dios son alcanzados a través del poder de Dios.

La palabra de Dios a Zorobabel fue: “No es con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu...”. La tarea que Zorobabel tenía que llevar a cabo era titánica y Dios le advierte que si él descansaba en su habilidad para alcanzarla, el propósito no se lograría.

“No es con fuerza”, dice el Señor. Esta declaración de la fuerza hace referencia a un arco cuando está siendo estirado. El arco es un arma de guerra, un instrumento hecho de material que tiene su límite cuando se estira. Además de las limitaciones en el arco, hay limitaciones en la fuerza de la persona que estira el arco.

La fuerza humana o “instrumentos” humanos nunca serán suficientes para alcanzar los sueños de Dios. Cuando comparamos nuestra fuerza con la fuerza de Dios, no hay comparación, cuando comparamos nuestros “arcos” con el “arco de Bronce”, el arco de Dios, nuestros instrumentos son débiles, y con muchas limitaciones.

Dios también le dice a Zorobabel, “No es con ejército”. Un ejército es un grupo de hombres, un grupo de soldados a la disposición de un capitán. La palabra ejército también puede ser interpretada como recursos, influencia, dones o habilidad. Nada de esto es suficiente le dice Dios a Zorobabel, necesitas el poder de Dios.

Es obvio que el Señor utilizará nuestras habilidades y recursos pero nunca serán suficientes, nos quedamos cortos cuando sólo dependemos de ellos.
Si en este momento tú haces un inventario de tus recursos, habilidades e influencia y decides que puedes lograr el sueño que hay en tu corazón, ese es un sueño tuyo, esto de ninguna manera quiere decir que el sueño sea malo, hay sueños buenos que pueden ser logrados con sólo nuestra habilidad y recursos.

Los sueños de Dios, en cambio, parecen imposibles de alcanzar cuando los comparamos con nuestra habilidad. Cuando logramos los sueños que Dios puso en nuestro corazón, nos damos cuenta que Él es el digno de la gloria y el reconocimiento, nosotros sólo somos instrumentos en sus manos.

Un día me encontraba leyendo en la sala de mi casa y llegó mi hijo Adrián. Él era pequeño aún y llevaba en sus manos un arco y una flecha, posicionó la flecha, estiro el arco y apuntó hacia donde yo estaba. En ese momento pensé que me sacaría un ojo pero realmente la flecha ni siquiera llegó a donde yo estaba. Después de eso le pedí el arco y le hice algunos ajustes. Al terminar salí con mi hijo al patio de la casa, le pedí que tomara el arco y se preparara para lanzar la flecha, pero antes de que lo hiciera puse mis manos encima de sus manos y juntos estiramos el arco. En el momento de lanzar la flecha voló mucho más alto y lejos que lo que él había logrado en su propia fuerza. La flecha cruzó el patio de nuestra casa y cayó del otro lado de la calle. Mi hijo estaba sorprendido de la hazaña.

Esto es lo que Dios quiere hacer con cada uno de nosotros. Seremos sorprendidos cuando Él ponga sus manos sobre nuestro arco débil.

No importa cuan grande sea nuestro talento o nuestra habilidad, los sueños de Dios se alcanzan con el poder de Dios.
No importa que tan pocos o vastos sean nuestros recursos. Los sueños de Dios se alcanzan con los recursos de Dios.
¿Estás confiando en El?

Escrito por Jesús Adrián Romero.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Una Vida de Alabanza.

Una Vida de Alabanza.

Por Jesús Adrián Romero.



La vida del rey David es un ejemplo de alabanza.

El libro de los Salmos es un registro de las alabanzas de David a través de toda su vida.

En cada una de las etapas de la vida de David su deseo era alabar al Señor.

Cada una de las etapas de la vida de David están relacionadas con un lugar geográfico.

-Belén


En Belén cuando David cuidaba las ovejas, su pasatiempo era bendecir al Señor y escribir canciones. El Salmo 23 es sin duda el más conocido y surgió de ésta experiencia de cuidar ovejas.

-Gabaa

Después de Belén, David fue a vivir al palacio del rey en Gabaa y allí lo encontramos bendiciendo al Señor con el arpa cuando el espíritu malo atormentaba al rey Saúl, y al tocar David el espíritu malo dejaba al rey.

-Adulam

Sin lugar a dudas que la cueva de adulam era el lugar más difícil para levantar una alabanza. David estaba huyendo del rey Saúl, y se refugió en ésta cueva con sus hombres. Se cree que antes de entrar a la cueva David declaro: “Bendeciré a Jehová en todo tiempo, su alabanza estará de continuo en mi boca” Salmo 34:1 Se cree que muchos de los salmos de David fueron escritos en ésta cueva.

-Sion

El palacio, el lugar de influencia y bendición, es donde muchos olvidan la alabanza, pero ese no fue el caso de David.
Cuando David trae el arca de Dios a la ciudad, lo hace en medio de sacrificios, sonido de trompeta, júbilo y danza.

Desde que era un joven hasta que fue un anciano el deseo de David era bendecir al Señor.

Siendo un anciano declaró: “Sea llena mi boca de tu alabanza, de tu gloria todo el día. No me deseches en el tiempo de mi vejez; cuando mi fuerza se acabare no me desampares...Mas yo esperaré siempre y te alabaré más y más.”

Salmo 71:8-9,14

“Más y más” en el hebreo original significa: Continuaré haciéndolo, me excederé, irá en aumento, prolongaré mi alabanza, antes que una alabanza halla terminado empezaré la otra, etc.

Aún en la vejez David nos dá un ejemplo de ser un adorador.

Creo que el secreto en la vida de David se encuentra en la manera en la que él disfrutaba la alabanza. No era algo tedioso, no era un “sacrificio”, era un tiempo de deleite en su creador.

Este secreto lo encontramos cuando trae el arca del pacto a la ciudad. 2 de Samuel 6 nos cuenta la historia.
Como ya vimos anteriormente, David entró a la ciudad en medio de sacrificios, sonido de trompeta, júbilo y danza.

Es cuando su esposa Mical se indigna por la actitud libre e “indecorosa” del rey delante de las criadas. Fue entonces cuando David responde a Mical y le dice: “...danzaré delante de Jehová y aún me haré más vil que esta vez, y seré bajo a tus ojos; pero seré honrado delante de las criadas de quienes has hablado” 2 Samuel 6:21-22

La palabra “Danzaré” de éste pasaje en el hebreo original;
“Sachaq”, significa jugaré, me divertiré, me reiré de placer, retozaré como animal en el campo.
Esta es la verdadera danza, un tiempo de deleite y diversión delante de nuestro rey.
Para muchos danzar es realmente saltar como robots, no parece que nos estamos divirtiendo.
Hasta que no entendamos que Dios se deleita en nosotros cuando le alabamos, no vamos a disfrutar nuestra alabanza y danza.

Dios nos quiere llevar como iglesia a un tiempo de deleite delante de su presencia.

¿Estás listo para entrar a la fiesta en la casa de tu padre?

¡Él te espera!


jueves, 2 de diciembre de 2010

Qué decir cuando diriges alabanza. (Parte 2)

En el artículo anterior describí algunos estereotipos de directores de alabanza quienes no están muy seguros de qué decir cuando están frente a un grupo de personas. Hoy quiero dar cuatro razones por las cuales deberíamos decir algo.

1. Magnifica

Cuando estamos dirigiendo alabanza, nuestra primera responsabilidad es magnificar la grandeza de Dios en Jesucristo a través del Espíritu Santo. Estamos diciendo como David “Engrandeced a Jehová conmigo y exaltemos a una su Nombre” (Salmo 34:3).

Cuando utilizo la palabra “magnificar” no me refiero a la manera en que un microscopio amplia algo muy bien, sino la manera en que un telescopio amplia algo muy grande que nos parece pequeño a nosotros.

Puede que la música mueva las emociones de la gente, pero no significa que guiará a la gente a enfocarse en la grandeza de Dios en Cristo. Nuestras palabras les ayudan. La gente a menudo llega al servicio distraída, pensando en todo menos en Dios y viendo a Dios más pequeño que sus problemas. Es importante saber que nuestras mentes están propensas a vagar. Cuando apasionadamente proclamamos su Palabra, sus hechos y su mérito, Dios se hace más grande en nuestros ojos.

2. Aplica

La segunda razón para decir algo, es que queremos ayudar a la gente a ver porqué las verdades que cantamos deberían hacer una diferencia en sus vidas. Esto es una parte de “ la enseñanza y exhortación”, Pablo lo dice en Colosenses 3:16. Queremos conectar las verdades de la palabra de Dios y el evangelio en las situaciones de la gente. ¿Qué mentiras están creyendo acerca de Dios? ¿Qué tentaciones afrontan ellos? ¿Qué experiencias comunes comparten ellos? Puede ser tan simple como tomar una línea de la canción que acabas de cantar y explicar por qué debería hacer una diferencia significativa en su vida y perspectiva de ella.

La aplicación específica es por lo general mejor que la aplicación amplia. Por ejemplo, es cierto que “Jesús pagó todo esto.” Pero algunas veces es más provechoso decir algo como esto,

“Algunos de nosotros entraron aquí esta mañana sobrecargados por nuestros pecados. Podría ser algo que hicimos ayer, o hace diez años. Nuestra condena nos hace sentir distantes de Dios e inconscientes de su amor. Escuche otra vez: “Jesús pagó todo esto.” Esto significa que si usted ha confiado en el sacrificio de Jesucristo por sus pecados, podemos decir como David en el Salmo 103:12: Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.¡No tiene por qué llevar esa carga! ¡Jesús pagó todo esto!”

Siempre que procuremos aplicar lo que cantamos, queremos procurar hacer nuestros comentarios tipo pastoral y persuasivo. No sólo declaramos la verdad, procuramos sentir cariño por las almas de la gente. Y no hablamos simplemente de un modo desinteresado o manipulador. Queremos persuadir a aquellos que dirjimos diciéndoles que esas verdades que cantamos, cuando las acompañamos de fe, son poderosas herramientas en las manos de Dios para renovar nuestras mentes y corazones.

3. Clarifique

En 1 Cor. 14:7-8 Pablo dice que tenemos que asegurarnos que la gente esta entendiendo lo que está sucediendo en nuestros servicios. Esto nos trae a la tercer razón porqué decir algo - clarifique. Cualquier liturgia hecha sin el entendimiento puede convertirse en un ritual sin vida para los presentes. Y al contrario de la creencia popular, la explicación de cosas no tiene porqué apagar el Espíritu. Puede ser hasta bíblico. En cierto momentos tome tiempo en explicar lo que a lo mejor algunas personas no saben. Trae peso teológico a las palabras y acciones. Aquí hay algunas preguntas que usted puede contestar:

¿Por qué cantamos la última canción? ¿Por qué estamos cantando esta canción? ¿Por qué estamos haciendo otras cosas de lo que normalmente hacemos? ¿Qué acaba de pasar?

Tú puedes explicar letras o frases poco comunes ( Abba Padre), como también frases comunes(gracia, misericordia, gloria). También podemos clarificar cosas como:

¿Por qué no hacemos esto en casa? ¿Qué estamos aprendiendo como iglesia?

4. Inspira

Una cuarta razón por la que podemos decir algo entre canciones es para inspirar a aquellos a los que estamos dirigiendo (aunque algunas veces no tiene ese efecto).

Procura inspirar fe en Dios, porque sin fe es imposible agradar a Dios (Heb. 11:6).

Procura inspirar esperanza en Dios, porque somos llamados a abundar en esperanza (Rom. 15:13).

Procura inspirar amor por Dios, porque amar a Dios es el mayor mandamiento (Mt. 22:36-38).

martes, 30 de noviembre de 2010

Qué decir cuando diriges alabanza. (parte 1)


Quiero responder a la pregunta del millón de qué decir cuando estás dirigiendo a la congregación en un tiempo de alabanza. Qué palabras pueden inspirar a la gente a adorar a Dios mientras cantamos y qué palabras pueden entorpecer ese tiempo.

Comenzaré diciendo que nuestro enfoque principal no es lo que decimos en público sino lo que buscamos en privado. Decir las cosas correctas sin tener un corazón recto nos lleva a la hipocresía. No deberíamos esperar a que la congregación sea afectada por verdades por las cuales nosotros mismos no hemos sido afectados.

A través de los años he encontrado algunos estereotipos comunes ya sea en mí mismo u otras personas. Tal vez reconozcas algunos de ellos:

EL MAESTRO - Se toma 10 minutos para hablar entre cada canción y percibes que él desearía ser el pastor . Quiere que sepas que él es más que un simple músico.

EL EMOCIONALISTA - Sabes que está siendo movido por algo pero no sabes por qué. En algunas ocasiones llora, se ríe, cambia de volumen (si tan sólo supieras porqué está siendo afectado). "Jesús es tan asombroso, digo, es increíble, wow... apenas puedo creerlo... ¿me entienden?"

EL MUDO - No sabes si es que no tiene nada qué decir, le da miedo hablar en público o quiere que tú averigues por ti mismo lo que está pasando. Algunas veces es acompañado por largas y eternas pausas entre canciones.

EL REPORTERO - Fríamente le provee de información, detalles, estadísticas, hechos, etc. Sería provechoso para alguien que trabaja en un escritorio de información. No funciona muy bien cuando quieres dirigir los corazones de las personas a un tiempo de adoración a Dios.

EL CONDENADOR - Procura hacerte sentir mal porque no levantas manos, cantas o danzas. Dice cosas como:"uyy este lugar parece un funeral, si no cantas o adoras es porque tienes un problema espiritual, todo lo que respira alabe al Señor y el que no le alaba que no respire".

EL PORRISTA - Quiere que te emociones desde principio a fin y usará muchas técnicas para llevarte ahí y mantenerte ahí - saltando, gritando, moviendo manos, moviéndose de una lado de la plataforma hacia la otra, contacto directo de ojo a ojo por un tiempo prolongado, etc- "Aquí vamos, vamos, canta como que de veras lo sientes".

EL FILÓSOFO - Le gusta considerar posibles interpretaciones e implicaciones de las letras sin llegar a alguna conclusión. " Saben, cuando cantamos esa parte de Luz de el mundo bajaste a la oscuridad, me pregunto que medio utilizó para bajar, ¿era una escalera espiritual o un sólo escalón? ¿me explico? ¿fue un pequeño paso para Jesús pero un gran paso para la humanidad?"

EL MÍSTICO - Juan (nombre ficticio) tiene una manera peculiar cuando dirige alabanza, tiene una voz distinta a su voz normal. Puede ser un susurro entrecortado o gritos fuertes. En todo caso, te preguntas si el Espíritu Santo está en el negocio de modulación de voz.



martes, 23 de noviembre de 2010

Biografía de Torre Fuerte

Torre Fuerte, ese gran grupo que marcó la música cristiana, Hector Hermosillo, Heriberto Hermosillo y Álvaro López eran antes los músicos de Luis Miguel un exitoso artista secular, pero ellos 3 renunciaron a su trabajo para formar la banda Torre Fuerte.


Su calidad musical era impresionante, excelente música y letras claras y edificantes, en su época fueron de los grupos cristianos más exitosos y hasta la fecha su música sigue sonando y ha hecho historia, pero además de músicos, eran predicadores del evangelio, se dedicaron a compartir la palabra de Dios con otros artistas y gracias a ello Dios tocó a Fermin IV, imagínense, Fermin se convirtió y ahora disfrutamos de su música!!!, además de él, ellos le compartieron el evangelio a Yuri y a su esposo, María del Sol, y otros más.


Torre Fuerte se separó luego de años de éxito, Alvaro López formó ResQ Band para luego convertirse en productor de artistas cristianos y por su parte los hermanos Hermosillo son pastores y además formaron la banda Semilla de Mostaza con otros artistas que ellos llevaron al evangelio.


Para enterarse aún más de la Carrera de ésta banda, vean éste video que dura 10 minutos, tiene mucha información que les gustará!!